El cliente no te puede grabar mientras trabajas realizando una reforma en su casa.

Las cámaras de videovigilancia son ya muy habituales en los hogares y graban las 24 horas y 365 días/año, pero, ¿te pueden grabar mientras realizas un servicio en esa vivienda? En el caso de una empresa de reformas que puede estar realizando con sus operarios trabajos en las estancias, baños, cocinas, techos, fachada, piscina o jardín del cliente, vemos como es muy habitual que las cámaras sigan funcionando sin comunicarlo a dicha empresa, ni a sus trabajadores, de que se les está grabando (vídeo y audio) mientras realizan el trabajo presupuestado.
O clientes que son youtubers y graban (sin pedir permiso y solo por el simple hecho de que la obra es dentro de su casa) mientras se realizan las ranuras, el alicatado o se coloca el pavimento.

¿Es legal que me puedan grabar?

Grabar a los trabajadores de una empresa (forma de trabajar, aplicaciones y mezclas que utiliza, etc.) con cámaras ocultas para luego utilizarlas el cliente en contra de dicha empresa o compartir con la competencia los trabajos realizados día a día, es una violación al horno de dichas personas, así como a sus derechos de imagen.

Utilizar cámaras de vigilancia furtivas o clandestinas colocadas sin informar a la empresa ni al trabajador y que, además, se encuentran escondidas o fuera de su rango visual, supone un ataque a la intimidad del empleado.

La videovigilancia entra en colisión con los derechos fundamentales del trabajador en referencia a su honor, intimidad y dignidad como persona.

Cámaras de Videovigilancia y LOPD-GDD.

Entre otras cuestiones la propia Ley de Protección de Datos obliga a colocar el distintivo informativo en un lugar visible.

Una de las cláusulas que toda empresa de servicios debería incluir en sus contratos de reforma y reparación con el cliente es la de que: “queda terminantemente prohibido sin autorización expresa por parte de la empresa la grabación de su personal y colaboradores mientras se encuentra en sus estancia realizado su trabajo”.

Los trabajadores tienen el derecho a ser informados sobre la instalación de las cámaras.

No es nada ético que el cliente grabe de forma clandestina a los trabajadores, sin una comunicación adicional, indicando que las grabaciones se utilizarán para fines laborales. No obstante, los trabajadores tienen reconocidos como cualquier afectado a ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, así como conocer el responsable del tratamiento.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley de Protección de Datos Personales (LOPDGDD) recogen la normativa relacionada con la videovigilancia en el trabajo.

¿Se está respetando el derecho a la intimidad y a la propia imagen con dicha grabación?

El cliente valora de forma diferente el rendimiento de los trabajadores y muchas veces tiene conceptos preconcebidos y erróneos, sobre todo si es adicto a los realitys americanos, que proponen reformas increíbles en viviendas como: La casa de mis sueños (Property Brothers, Tu casa lo vale (Income Property), etc.

Fáciles, divertidas, rápidas y baratas (130.000$ o 150.000$) pero no es oro todo lo que reluce, las construcciones americanas están basadas en panelados, maderas, yeso, etc. Esto hace que las reformas puedan ser más rápidas y versátiles, aunque los precios no suelen bajar de los 100.000$, en España le pides 130.000€ a un cliente por una reforma de un piso o una casa tipo, y te dice que si te has vuelto loco. Ahora, si tienen claro todos los tópicos vistos en los programas de reformas Americanos pero con un presupuesto en la mayoría de los casos raquítico para todo lo que se pretende hacer.

La costumbre de exigir mucho y pagar poco, y además a esto le añadimos la forma de reclamar “yo pago, yo exijo” queda fuera de lugar.

Malas costumbre de los clientes

Dirigirse a las trabajadores para pedirles cambios o modificaciones sin que esten delante los encargados para ver si cuela y no se incremente el presupuesto:
-Solicitudes como: “Ya que estas aquí, ¿no te importa y me abres ésto? ¿Me pones otro enchufe aquí?, No pensaba hacerlo pero. mejor tiras todo el tabique”…, y así una tras otra.

  • Por otro lado, el típico cliente que se entromete constantemente en la realización de la reforma con tips como: “¿Por qué no empiezas por aquí?, quiero las ranuras horizontales, entrometerse en las mediciones del oficial, peticiones a los operarios para que hagan de recaderos a la ferretería, etc.
  • Asesoramiento gratuito
    Distracciones durante la ejecución de la obra: “¿qué me aconseja para quitar esta humedad en la despensa?, ¿Cómo elimino el moho del techo?, ¿me ayuda a medir para ver si el mueble me entra aquí?, etc.
  • Reformas con vigilante de seguridad

Otra de las reformas insufribles son aquellas en las que el propietario está todo el tiempo vigilando a pie de obra y no deja a las operario y oficiales ni un segundo respirar, cambiando lo que le parece, pidiendo nuevos trabajos sin estar presupuestados; en definitiva, acosando a los trabajadores porque cree que tiene derecho a estar y pedir lo que le de la gana.
El problema viene cuando le recuerdas que eso no está en el presupuesto y hay que pagarlo aparte.

Eso sí, no suelen decir me haces esto y me lo cobras aparte ya que es otra petición o en caso correcto dirigirse a los responsables de la empresa.

La empresa busca trabajar con unos parámetros de confianza y seguridad y espera de cliente que cumpla lo pactado y no utilice artimañas que, por lo general, entre empresas no tiene cabida.

Ciñéndonos a lo hablado, si una empresa grabara a sus trabajadores sin su consentimiento ni comunicación seria ilegal y se produciría un incumplimiento de la ley de protección de datos LOPD-GDD. ¿Y si lo hace el cliente que pasaría?

Si es víctima de una grabación ilegal, puede llamar a la policía o denunciar en la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)

Reformas con vigilante de seguridad

Reforma del hogar inteligente